viernes, 25 de diciembre de 2009

Navidad

La fuente que hace manar bondad al ser humano, aquella ocasión anual que debiera ser diaria para que nuestra forma de ser estuviera más cerca del alma y más alejada de nuestras inmundicias.
Quierodar mi felicitación a todos los que en estas fechas se reúnen en familia y disfrutan de la aventura de dichos concilios entre sobrinos, nietos, cuñados, tías, abuelas y demás dulces navideños.
No olvidemos, cuando nos sentemos en esas largas mesas bien preparadas de suculentos manjares, a los enfermos en los hospitales, a los que no tienen casa ni familia, a los que trabajan esos días...etc, y celebremos con más ánimo nuestras dichas en pos de que desaparezcan sus desgracias.
Un abrazo fuerte.
Feliz Navidad.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Justicia o Natural

Este mes pasado tuve que retenerme en varias ocasiones para asaltar el blog y pasarme por el forro de allí mismo lo de publicar sólo una entrada al mes.

Al final resistí y el mes pasó. Ahora me alegro. Tampoco tengo tanto importante que decir.



Vengo a comentaros algo que seguramente ya sabréis y que golpea nuestro día a día.

(En realidad golpeó recientemente el de un amigo del buen Paco,
y es por eso que viene a recordárnoslo.)

Admitamos que la vida, la naturaleza, no es justa. No es justa porque no entra dentro
de éste concepto que hemos creado para salvaguardar las garantías y derechos de los que nos hemos adueñado sin preguntar antes si estaban o se mantenían gracias a algo o alguien.

Términos como la presunción de inocencia, el recurso de casación, la suspensión, el derogamiento,... todos inventados por el hombre en un enésimo círculo burocrático que se supone excindido de otros dos poderes (o tres o cuantos quiera uno ver) pero igualmente asumido de forma antropocéntrica sin preguntarse de dónde viene o qué falta nos hace.



Deje de filosofar, aquesto es gusto más de Savater que de servidor.

Tiene usté razón compadre.



En resumidas cuentas, como escuché en la emisora el otro día (brújula de mis vueltas al hogar): asumamos que buscamos la justicia cuando queremos que nos den la razón, sin más vueltas, porque en realidad, la vida, la Naturaleza, no es justa, y he aquí unos ejemplos:

Es algo injusto que un trabajador autónomo pueda ser denunciado y juzgado porque el cartel de su empresa caiga cerca de alguien que no tiene otra cosa que hacer que empujar ese gran canto rodado de la justicia y ponerse a esperar pacientemente a que le caigan unos cuantos miles de euros por algo que, sencillamente, sabe que no le pasó.

Salomónicamente decía la pantera: "Que le vuelvan a echar encima el cartel, y si sufriere daños, se le pagare el doble de lo que pidió." pero hoy sólo unos pocos oímos hablar a las panteras.

Injusto es aún que cierren unas clínicas dentales muy franquiciadas y televisadas, publicitadas y diseñadas para aprovecharse de miles de familias, exprimiéndoles con préstamos en servicios que luego nos les han realizado cuando mejor. Además aquí sin ERES ni yerros, todos para la puta calle que mañana no se levanta la persiana para mal de pacientes, empleados y bien de esos que se esconden tras las siglas societarias limitantes y limitadas.

Si este mundo fuera justo, enfermedad e infantil no deberían poder ir juntas en una misma frase (o que no fueran juntas más de cuarenta y ocho horas), y lo cierto es que van de la mano en todas sus horribles clases que no mencionaré, y en las oraciones que rezan miles de familias desesperadas.

Admitamos pues la vida como es,
dura y singular,
irrepetible e insufrible,
indomable y dominante,
altanera y vana,
dolorosa y pura...

¿y ésto a quien le importa si no tiene la panza llena?
si pasa hambre y miseria
si sufre de verdad una de esas enfermedades
si morirse podría hoy mismo,
¿qué valor le daría a la vida?
Sería un segundo el más valioso tesoro,
o quizás el eterno abismo que le separa del descanso.
Amén compadre.

lunes, 5 de octubre de 2009

Un loco conoce a otro loco

En este mundo raro,
uno se siente menos raro
cuando se sabe entre extravangantes.

No es ésta la que yo visto
una extravagancia pintoresca.
Me gustaría pensar que es una expresión
de pragmatismo en el más alto grado operante,
de decir las cosas cual las pienso,
sin miedo a la represión,
sino esperándola con los brazos abiertos.

He conocido otro ser extraño,
anejo a mis pensamientos.

Se trata de un personaje
común, cabal y serio,
que dirige un deporte para jóvenes.
Éste míster no se anda con minucias,
no acata órdenes de padres
creyentes fervientes en la "carrera" de sus hijos,
predica que el mejor de sus dones es el legado del deporte
en sus pupilos mientras estén bajo su tutela,
anhelando que también sea
para el resto de su vida y de sus descendientes.

Sirvan pues estas breves líneas
para ensalzar a otro luchador,
a capa y espada,
que libra contra monstruos cabezones
obstinados en perseguir
sus sueños y frustraciones
a través de las piernas de sus hijos,
empeñados en no ver que el deporte,
es bueno simplemente por su práctica,
y que quien tenga que llegar alto llegará,
y el que no,
no habrá malgastado su tiempo
sentado en un banco
con litronas y porros,
que ya es un avío...

Sigue fiel a tus principios, entrenador.
Calla a cuantos te intenten acallar.
No cejes en tu empeño
pues propósito tan digno,
además de ser humilde,
resalta tu humanidad.

No es baladí el deporte,
acabaré diciendo,
siendo algo más importante
que aquella manida cita de "mens sana..."
que tanta tetilla con gel y espuma enseñó en la tele
y que en agua de borrajas se haya hoy transformada.
Entre otras cosas porque referíase
a otra cosa de la que nosotros quisimos ver significado,
pero bueno, éste es otro asunto, absurdo para variar...

A los demás,
silentes seguidores,
corred,
saltad,
andad
aunque sea una vez por semana,
no por perder panza
o enderezar el lomo,
sino porque vuestro corazón
no se os sobresalte sólo
cuando veáis las penosas noticias
que atenazan nuestro día a día.
Brinquen también de alegría
ventrículos y bronquiolos,
de respirar aire puro,
de olvidar los problemas diarios,
de secretar adrenalina,
de sentirnos animales
que todo lo resuelven enfrentándose y huyendo,
aunque sea de un balón de cuero,
de una avenida con palmeras,
de una raqueta,
de una bolita y un palo...

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Espejos

En los tiempos remotos se utilizaban superficies metálicas pulidas o el reflejo del agua en fuentes para poder verse uno/a a sí mismo/a. Después vino el espejo y todo el mundo tuvo uno, luego dos, hasta acabar siendo como hoy, un detalle en prácticamente cada habitación de la morada.



Nos vemos reflejados cada día en el baño, al ponernos la ropa, al coger las llaves, al bajar en el ascensor, en el coche, en el trabajo, por la mañana temprano y hasta para cepillarnos los dientes antes de irnos a la cama.



Conocemos nuestra imagen personal al dedillo y pese a ello nos montamos una especie de máscara mental que idealiza este fiel reflejo resaltando los aspectos que más nos gustan de nosotros mismos (la sonrisa, la mirada) y denostando siempre otros por mucho que nos afanemos en perderlos o al menos disimularlos (barriga, arrugas, papada, cartucheras...)





Llevo meses pensando en abandonar esta inocua tarea de escribir para nadie. Si algo me impulsa a seguir haciéndolo es mi propio ego. Es el reflejo que no me da el espejo. Son mis pensamientos recién salidos del "horno." La pura percepción de cada momento de mi vida.



Lo malo es que no le interesa a nadie.

Peor aún, me interesa de sobremanera a mí.

De todas formas, tendría que hacerlo salir de alguna manera. Lo crean o no silentes/ausentes lectores, ésto que me brota de la cabeza hay que echarlo en algún lado, y al fin y al cabo éste no es tan malo.

Adiós a todos, adiós a nadie.


P.D: Que no compadre, que no me voy es que ya he terminao por hoy... no se vaya usté a creer..

martes, 11 de agosto de 2009

Noche de suerte

Katia, vieja amiga, me presta este relato para que descanse este mes de esta absurda rutina que no sigue nadie. Creo que el título lo puse yo, pero la garra es de ella, ahí va:

"“Es mi noche de suerte” pensé irónica conmigo misma.

Ese tío venía hacia mí directamente. A pesar de esa cojera extraña como si tuviese una pierna más larga que la otra, el muy hijo de puta no dejaba de seguirme.
Crucé un par de veces la calle para ver si así lo despistaba, pero sus pasos no dejaban de acosarme. Arrastraba la pierna, la que supuestamente parecía más larga, y con la otra pegaba una especie de brinco, era un sonido inconfundible.

“Si no te hubieras fumado todo lo que te has fumado esta noche puede que no lo estuvieras flipando con un pobre vagabundo” intentaba decirme la poca sensatez que no estaba ahogándose en alcohol y psicotrópicos afines,… qué bien suena, psicotrópicos afines, es hipnótico, creo que aún voy colocada…

Aquel paso extraño estaba más cerca mía y su arrastrar parecía acallar el ruido de los míos.

“Puta negra imbécil” me dije a mi misma “Sólo a ti se te ocurre ir al otro lado de Almería en tacones para cruzar todo el parque de Nicolás Salmerón a las tantas de la madrugada. Al menos ya no hay putas que te miren como si vinieras a quitarles el trabajo.”

La culpa es de Sergio. Bajaría a la puerta del averno a tocar para salir corriendo si él me lo pidiera. En tanga. Si me lo pidiera. El problema es que Sergio no me ve así. Nunca he tenido mucha iniciativa con los chicos, puede ser porque en mi Níger natal nos castren para que no seamos capaz de alcanzar el orgasmo a los catorce, pero, ironías aparte, mi metro ochenta y mis pechos de la cien parecen pasarle desapercibidos al único hombre que merece ese sustantivo de la hache a la e.

“Vente a casa de mis abuelos esta noche, lo pasaremos bien” fue lo único que tuvo que decirme. La diferencia es que mientras que yo pensé en mis adentros en un encuentro romántico, él había invitado a una familia gitana vecina de sus abuelos que amenizaron una noche llena de palmas, alcohol, porros, pero vacía completamente de algo relacionado con lo que me había hecho a la idea. Menos mal que soy la reina de la adaptación. A fuerza de hostias he aprendido que cuanto antes encuentres un huequecito en el que no molestes, antes te empezarán a ir bien las cosas.
Así fue, Sergio terminó cantándome al oído pero había demasiada gente como para que de aquello hubiera podido surgir algo. Sé cuando retirarme a tiempo. No me gusta hacerme la pesada o sentir que estorbo, es algo que no soporto…
Para mí que el cojo de mierda ése está más cerca…
Pasé delante de una gran cristalera, apagada a esas horas, y no había llegado ni a la mitad de la misma cuando ya ví sus pasos tras los míos. Él supo enseguida que lo buscaba en el reflejo y apretó un poco el paso quedando su renqueo a metro y medio de mí.

"Veamos cuanto pueden correr esas patitas" pensé apretando el paso. El repiqueteo de mis tacones anunciaba que alguien iba realmente con prisa. Y no había nadie. Ni una parejita recogiéndose. Ni un borracho pasando. Ni siquiera había algún guarro meando tras los contenedores. Mucho menos policía o algo similar. Sólo el puto cojo raro y yo, cada vez más asustada..."

Yo también me quedé de piedra cuando Katia me dijo que ése es el final de su relato "Noche de suerte" del que por cierto admite que el título es invención mía, pero claro,viendo su primer renglón mi originalidad ha quedado a la altura del betún (no va con segundas Katia).

Feliz verano a los que no tengáis nada que lamentar y un profundo pésame a los demás que las penas duelen más si el tiempo no acompaña.

¡Salud, y bebed buen vino!

Paco Paila

martes, 28 de julio de 2009

Cazador cazado

No voy a hablar de ministros,
aunque otrora ya los pusiera del color de las hojas.

Vengo hoy a hablaros con dificultad inusitada,
de un amigo que publica en su blog cosas muy raras:
armas, zombies, vampiros
y un millar de nombres
que no pienso cortar y pegar pues no sé a qué se refieren...

El hechizo de lo oscuro tiñe este elultimocazadordemonstruos.blogspot.com,
a quien tuve el gusto de conocer mientras se transformaba.
Yo asistí a su parto como hijo de la noche, y por raro que suene ésto,
tengo un punto de orgullo en haber estado brindando con este elemento.

Su locuacidad en la web da miedo,
tiene entradas a patadas,
pero sigue pasándome como entonces,
no puedo dejar de leer lo que escribe.
A veces pienso que es porque le puedo poner cara,
otras entiendo que es porque me engancha.

Hoy sólo quería dedicarle unas cortas líneas
sin que sepa que estoy haciéndolo,
pues no sé muy bien si me reconocerá.


Cazador cazado,
no le volveré la espalda más,
y aunque sea por internet le tendré vigilado.


Cazador,
Toñazo,
al menos hay una línea en tu blog
que habla de una Torre Oscura,
que yo seguí hasta su fin.
Espero que esta sea al menos,
una historia que yo pueda contarte,
después de las muchas que me has contado.

Si la ciudad es un pájaro muerto envuelto en celofán,
el ciudadano es ese gusano que disfruta en la podredumbre,
sin ser capaz de ver que hay algo más allá del muro plástico y falso que le rodea.

Oscuro pero cierto.

viernes, 19 de junio de 2009

Verano Visceral

Brazos amputados,
alguien salta por el balcón,
hijos de puta que segan la vida de un verdadero gudari
al que no tuvieron cojones de enfrentarse.
Hay carnaza para rato:
muere una madre infectada
por el virus famoso
tras salvar a su hijo,
huérfano ya...

El verano se presenta visceral,
sangriento,
oscuro,
macilento y pernicioso.

No luce el sol para toda esta gente
y otra más que no mentan mis dedos
por no querer ser como aquel mueble plano
del que estas carnicerías son su diario.

No hay playa ni respeto que consuele las pérdidas relatadas.
No encuentra mi zozobra un muelle al que cernir sus amarres,
que evite que toda esta sangre se derrame.

Mi cabeza piensa,
mi corazón late,
demasiada gente
muere injustamente.


Hoy no quiero escribir más.